DEBATE// Manel Silva: "Se puede
ser nacionalista y católico" / Jorge Trías:
"El nacionalismo es un cáncer para la Iglesia"
Fecha de publicación: 15/03/2006 15:40
Lugar: Madrid
(VERITAS) Los exdiputados de CIU y Vicepresidente de
E-cristians, Manel J. Silva y del PP Jorge Trías,
participaron ayer en la conferencia "Católicos
y Nacionalismo" enmarcada dentro del ciclo "Tribunas
de temas contemporáneos" que organiza la
Asociación Católica de Propagandistas,
mostrando dos visiones distintas del hecho nacionalista
en diversos aspectos:
Valoraciones sobre las manifestaciones de la Iglesia
sobre el nacionalismo
Ambos ponentes mantuvieron un vivo debate sobre las
manifestaciones de la Iglesia sobre el tema del nacionalismo
y abordaron los documentos de la Conferencia Episcopal
Tarraconense y la Instrucción Pastoral de la
Conferencia Episcopal Española, así como
discursos de Juan Pablo II en el L Aniversario de Naciones
Unidas y ante el parlamento italiano en la petición
de independencia de la Liga Norte.
Manel J. Silva criticó las intervenciones tanto
de la Conferencia Episcopal Tarraconense y de la Conferencia
Episcopal Española en torno al nacionalismo y
explicó que le gustaría "que la Iglesia
no entrara en el debate sobre el nacionalismo",
para ello explicó que el Compendio de la Doctrina
Social de la Iglesia no explicita que "por desear
una mayor autonomía o la independencia se te
sitúe fuera del catolicismo".
En este contexto mostró su preocupación
por que los obispos tarraconenses realizaran una afirmación
de la realidad nacional de Cataluña así
como que los obispos de la Conferencia Episcopal Española
mostraran "la unidad de España como un bien
común temporal" y aún más
le preocupa aquellos que dicen que "los nacionalistas
no son católicos"
Jorge Trías, exdiputado del PP y colaborador
de ABC se mostró de acuerdo con la idea de Manel
en cuanto al "error tremendo" de la Conferencia
Episcopal Tarraconense, sin embargo expresó que
la CEE dio un paso fundamental al afirmar en su documento
que "todo intento de destruir la unidad es inmoral".
También mostró su aceptación a
que las minorías tienen derecho a pedir lo que
crean conveniente, pero matizó que "el nacionalismo
tanto el franquista como el catalán y el vasco
son un cáncer para la Iglesia Española".
Para Trías, "las llamadas iglesias catalana
y vasca son ideas equivocadas", añadiendo
que esto se acrecenta cuando "hay una jerarquía
complaciente donde gobiernan los partidos nacionalistas,
una Iglesia que tiende a sucumbir en el señuelo".
Las diferentes interpretaciones sobre los discursos
de Juan Pablo II ante las Naciones Unidas y el Parlamento
italiano también fueron motivo de discrepancia.
Manel expresó que en éste discurso se
legitimaba la idea nacionalista y la defensa y ambición
de que toda nación tenga un Estado, y diferencia
que "una cosa es cómo se configura un estado
y otra la unidad de España", añadiendo
que "la unidad de España se garantiza con
muchas formas de Estado".
Por su parte, Jorge Trías mostró que
pensar así es "sacar de contexto" el
discurso y argumentó que Juan Pablo II ya expresó
su más enérgico rechazo a la ruptura de
la unidad en su discurso en el Parlamento Italiano ante
el intento de independencia de las regiones del Norte
de Italia (Liga Norte) y defendía la cohesión
interna y la solidaridad como bien común.
Juan Pablo II expresaba 5 de Noviembre de 1995 en su
discurso ante las Naciones Unidas: "Presupuesto
de los demás derechos de una nación es
ciertamente su derecho a la existencia: nadie, pues,
- un Estado, otra nación, o una organización
internacional - puede pensar legítimamente que
una nación no sea digna de existir. Este derecho
fundamental a la existencia no exige necesariamente
una soberanía estatal, siendo posibles diversas
formas de agregación jurídica entre diferentes
naciones, como sucede por ejemplo en los Estados federales,
en las Confederaciones, o en Estados caracterizados
por amplias autonomías regionales".
Asimismo expresaba ante el Parlamento italiano el 14
de Noviembre de 2002: "Siguiendo con atención
y afecto el camino de esta gran nación, también
me siento impulsado a considerar que, para expresar
mejor sus dotes características, necesita incrementar
su solidaridad y su cohesión interna. Por las
riquezas de su larga historia, así como por la
multiplicidad y el vigor de las presencias e iniciativas
sociales, culturales y económicas que configuran
con variedad sus gentes y su territorio, la realidad
de Italia es ciertamente muy compleja y se vería
empobrecida y mortificada por uniformidades forzadas”.
“El camino que permite mantener y valorar las
diferencias, sin que se conviertan en motivos de contraposición
y obstáculos al progreso común, es el
de una solidaridad sincera y leal. Esta solidaridad
tiene profundas raíces en el alma y en las costumbres
del pueblo italiano y se expresa actualmente, entre
otras manifestaciones, en numerosas y beneméritas
formas de voluntariado. Pero también se siente
su necesidad en las relaciones entre los múltiples
componentes sociales de la población y las diversas
áreas geográficas en las que está
distribuida", añadía el anterior
Pontífice.
El Estatuto de Cataluña y su Preámbulo
La actual tramitación del Estatuto de Cataluña
y si priman los intereses nacionalistas a los intereses
católicos también fue duramente debatido
por los ponentes. El exdiputado de CIU pidió
comprensión ante la tesitura en la que se encuentran
los católicos en Cataluña. Por un lado,
se encuentra la apuesta por el Estatuto y por el autogobierno,
"petición legítima", según
Manuel Silva ante su lectura del discurso de Juan Pablo
II en la Asamblea de Naciones Unidas y por otro lado
el renunciar al autogobierno por algunos de los puntos
expresados en el preámbulo y que chocan con la
doctrina cristiana. Punto éste último
en el que se está trabajando y en el que según
Silva, "se han conseguido bastantes avances gracias
a Unión Democrática", algo que reconoció
Jorge Trías posteriormente.
No obstante Trías parte del condicionamiento
de que "Cataluña ni histórica, ni
políticamente ha sido una nación, otra
cosa es que ahora desde algunos sectores interese decirlo",
expresó y por ello muestra que apoyar el preámbulo
del Estatuto desde un punto de vista católico
es "mirar para otro lado" ante algunos de
los posicionamientos que éste conlleva, con respecto
al matrimonio, la vida o las raíces cristianas
y recordó la postura del profesor Joseph H. H.
Weiler ante el preámbulo de la Constitución
Europea en el que se obviaban las raíces cristianas
de Europa. Sobre éste preámbulo, por ello,
expresó "está bien que se pronuncien
los obispos con claridad".
Esta situación en Cataluña fue comparada
por Manel Silva con el proceso preconstitucional vivido
en España en el año 1976 y en el que se
produjo un pacto constitucional introduciendo algunos
puntos en contradicción con el cristianismo,
algo con lo que discrepó tajantemente Jorge Trías
mostrando que "no le parece acertada esta comparación",
teniendo en cuenta que para el 48% de la población
española, (refiriéndose a los votantes
del PP), se trata de "una clara y evidente ruptura
constitucional".
Origen cristiano de los nacionalismos catalán
y vasco
Ambos ponentes expresaron su unanimidad en el origen
de los nacionalismos catalán y vasco, un origen,
que "desgraciadamente" expresó Trias,
nace de "un tradicionalismo religioso", algo
que no ocurre con el nacionalismo gallego, que es más
cultural y criticó el "egoísmo"
de éstos dos primeros nacionalismos que pretenden
el administrar su riqueza en detrimento del resto de
España, así como "la tergiversación
de la historia como se hace en Cataluña y en
el País Vasco".
Para Trías el caso español no es un caso
aislado, puesto que también se produce en el
resto de Europa y puso como ejemplos el del Norte de
Italia, Cerdeña o incluso el nacionalismo de
Irlanda, éste "con un marcado carisma religioso".
La combinación entre religión y Estado
puede llevar a una "explosión" haciendo
alusión a distintos regímenes islámicos,
pero también quiso dejar claro que "al superar
lo que es religión y estado no se puede caer
en el error del laicismo" y manifestó que
sería un error contraponer los términos
democracia y cristianismo, cuando los dos se retroalimentan
el uno del otro.
Por su parte, Manel Silva, asumió el origen
cristiano de los nacionalismos vasco y catalán
y denunció de que hoy en día "hay
una tendencia a que el partido nacionalista termine
siendo sólo nacionalista" y mostró
como en el último Congreso de Unió Democrática
se advirtió de ésta problemática
y se decidió que la Democracia Cristiana sea
el componente para pertenecer al partido no como ocurre
en otras formaciones donde prima la condición
nacionalista a otros componentes ideológicos.
Así ambos mostraron su tristeza por los derroteros
de otros partidos nacionalistas como el Partido Nacionalista
Vasco, donde prima la idea nacionalista o en las manifestaciones
de pertenencia católica de algunos representantes
de Batasuna, siendo que "no condenan las acciones
terroristas".
El éxito de los gobiernos que formaron coalición
con los partidos nacionalistas moderados, PNV o CIU,
también fueron mencionados por los ponentes,
mostrando como un error histórico que en la última
legislatura del PP aunque tuviera mayoría absoluta
("lo que demuestra el éxito de estas coaliciones",
según Trías) no se produjera un consenso
entre los partidos. Algo que sucedió, según
Manel Silva, (que permaneció cercano a las negociaciones)
por confundir los dos nacionalismos, el catalán
y el vasco, en un momento difícil ante "la
tregua trampa" de ETA.
La cuestión nacionalista en la prensa española
"Páramo de ideas" y "kilómetros
de papel" fueron los calificativos de Manuel Silva
al seguimiento de los medios de comunicación
sobre el tema nacionalista y sobre todo sobre el Estatuto
catalán, algo que "resalta", explicó
con el tratamiento que otros temas como el matrimonio
homosexual, el aborto, el divorcio o la reproducción
asistida ha tenido en los medios de comunicación.
Jorge Trías, corroboró esta afirmación
del exdiputado de CIU aunque quiso matizar que éste
páramo de ideas se ha producido por el originario
estatuto catalán antes de ser modificado en el
Parlamento de Cataluña en el que cabían
diversas interpretaciones. Asimismo indicó la
necesidad de la defensa en la prensa de los valores
cristianos, ante las leyes expresadas anteriormente
por Manel Silva.
(AV06031508)
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